El Efecto Akrasia – ¿Por qué no cumplimos con nuestros planes?

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Los seres humanos hemos procrastinado durante siglos. Incluso los artistas más talentosos como Leonardo Da Vinci y Víctor Hugo no fueron inmunes a las distracciones de la vida cotidiana. Uno de los casos más conocidos fue durante el verano de 1830, cuando el escritor Víctor Hugo estaba cerca de la fecha límite para la entrega de su nuevo libro titulado "El Jorobado de Notre Dame".

Doce meses atrás, el autor llegó a un acuerdo con una editorial para escribir este libro, pero en lugar de ello pasó ese tiempo en otros proyectos, entreteniendo invitados y evidentemente "posponiendo" la escritura. El plan de Víctor Hugo para vencer su procrastinación fue encerrar toda su ropa en un cuarto con llave y se quedó sólo con una bata. Al no tener ropa para salir de su casa, eliminó la tentación de salir y distraerse, y terminar el trabajo era su única opción. Esta estrategia funcionó, de hecho entregó el trabajo dos semanas antes de la fecha límite.

El problema de la procrastinación es tan antiguo, que filósofos griegos como Aristóteles y Sócrates acuñaron una palabra para describir este comportamiento: Akrasia. Esta palabra está definida como "actuar en contra de nuestro mejor juicio" o "hacer algo cuando sabemos que deberíamos estar haciendo otra cosa", y eso suena precisamente a... procrastinación.

Como aprendimos durante el curso, la procrastinación es un problema común, y para nuestra fortuna, existen métodos para salir adelante. En pocas palabras, necesitamos desarrollar la habilidad de retrasar la gratificación instantánea, diseñar nuestras acciones futuras y lo más importante: ¡comenzar!. Nos gustaría escuchar sus historias en los foros, si alguna vez hicieron (o intentaron) algo extremo para evitar procrastinar, como lo hizo Víctor Hugo.

Fuente: Aprendiendo a Aprender